miércoles, 16 de septiembre de 2009

Testimonio de María José, participante y miembro activo de nuestro Praesidium Juvenil.


Hola Jóvenes, mi nombre es María José
pertenezco a esta bella parroquia San Juan Bautista (La Emita).. Les cuento mi testimonio de vida espiritual, era una joven pendiente de todo lo material y superficial, muy poco le prestaba atención a lo espiritual.. Claro que iba a misa y “rezaba” pero eso sucedía cada cierto tiempo y lo hacia porque gracias a Dios vengo de una familia 100% Cristiana-Católica. Cuando iba a misa, la mayoría de veces era obligada.. Pero igual me sentía “feliz” cosa que ahora no lo veo así, pues me he dado cuenta de la verdadera felicidad. Algo empezó a cambiar en mi, el trato con los sacerdotes de mi parroquia me hizo cambiar ese concepto errado que tenia de ellos, hombres serios, de mal carácter, con los que no se podía hablar ni mucho menos tener una amistad y un sin fin de cosas, simplemente no podía ver un sacerdote, les tenia miedo.. Con el tiempo y la amistad que empezaba a crecer me di cuenta que son todo lo contrario, son realmente personas bellas, llenas de AMOR, y “Dios es amor, quien permanece en amor, permanece en Dios y Dios en él” (Juan 4:16)… Ellos me hacían invitaciones a convivencias, retiros y cosas a las que le sacaba una escusa para no ir, al final de tanta insistencia empecé a asistir a misa y a colaborar en lo que pudiera, y saben que? Lo hacia de buena manera, con amor, con cariño y no de mala gana como en tiempos pasados, me di cuenta que le estaba abriendo las puertas de mi corazón a Dios, seguí en mi parroquia, domingo tras domingo.. y empezaba a ver la grandeza del Señor.Uno de esos maravillosos domingos, por cierto en una misa de Acción de gracias a Dios por mi cumpleaños, me conseguí con una “conocida” Chiquinquirá González, compañera de grado del colegio, una niña con un gran espíritu y la cual también me dio un empujoncito a lo que ya estaba entrando, a vivir con la presencia del Señor y de María Santísima, a abrir mi corazón para ellos. Desde ese día, les cuento que todo se me iba haciendo más fácil, porque a pesar de todo, pensaba mucho en “que dirán mis amigas?” cosa que ahora realmente no me interesa tanto, pues mejor no puedo estar.Conocí un poco más a Chiquinquirá y junto con la amistad que crecía poco a poco empezamos un proyecto para nuestra parroquia, con el fin de atraer jóvenes. Iniciamos con nuestro Praesidium Juvenil María Reina de la Paz, el cual próximamente cumplirá un año y aun seguimos perseverando. El Praesidium con toda su gente, los sacerdotes, la parroquia en general y la Oración me han ayudado a crecer en mi vida espiritual y con ello empezaba a verle sentido a la vida, a ser verdaderamente feliz.. y me di cuenta que el cambio no solo fue en mi, sino en la gente que me rodea también.
Con el pasar del tiempo me fui incorporando a las actividades de la Pastoral Juvenil del Táchira, dirigida por el Pbro. Edwin Contreras, un gran sacerdote, hombre lleno de Dios y dispuesto a dar lo mejor por lo jóvenes. Las actividades como la Escuela Discipular, Lectio Divina y Escuela de Líderes han sido experiencias que no se como describírselas pues es una vivencia propia y única. Después de la Escuela de Líderes (20-23 Febrero-2009) ha ocurrido otro cambio en mi vida, cada vez me siento mejor, siento la presencia de nuestro ALTO PANA “Cristo”, veo que a lo que llamaba “problemas” realmente no lo son, le doy valor a lo que tengo y a todo lo que Diosito me regala día tras día.
Ahora estoy metida de lleno en mi parroquia, claro, sin abandonar mis responsabilidades; Ayudo en lo que se pueda, soy evangelizadora en mi comunidad eclesial de base, asisto a las diferentes actividades y festividades de la parroquia o a nivel diocesano, he conocido a muchísima gente maravillosa, y a veces me pregunto “Por que no descubrí antes todo esto?” La respuesta es sencilla, simplemente no era el momento, sabemos que el tiempo de Dios es perfecto y solo él sabia cuando era el mejor momento para llamarme a servirle, pero jóvenes dense cuenta que tampoco atendí ese llamado desde el primer momento, rechazando las invitaciones de los sacerdotes, tenia mi corazón un poco duro y cerrado para el Señor, así que les invito a abrirlo totalmente para él, quizás este sea el momento para que empieces con tu servicio, anímate.. Invita a algún amigo, primo, hermano y visitamos en nuestra parroquia.Todas estas vivencias que he mencionado me han dejado sin palabras, han sido realmente hermosas y me han dejado muchas enseñanzas que estoy segura me servirán para el resto de mi vida, en fin, quiero dar gracias primeramente a Dios y a la Virgen Santísima por haberme permitido vivir todas esas experiencias, ahora soy una joven llena de fe con ganas de seguir en la lucha para ayudar a los demás jóvenes que están en la oscuridad y que aun no ven la LUZ de nuestro Cristo Alto Pana!
Vamos, anímate joven valiente de Cristo
te esperamos!
Dios les bendiga siempre!
María José!

No hay comentarios:

Publicar un comentario